6Y David fué muy angustiado, porque el pueblo hablaba de apedrearlo; porque todo el pueblo estaba con ánimo amargo, cada uno por sus hijos y por sus hijas: mas David se esforzó en Jehová su Dios.
David llega a Siclag y descubre que la ciudad ha sido quemada y sus familias llevadas cautivas. La angustia afecta también a quienes le rodean, que reaccionan contra él. Antes de recibir instrucciones para actuar, David necesita encontrar fuerza en Dios. El texto no presenta una emoción superficial, sino una decisión de volver al Señor cuando todo apoyo humano parece frágil. En una crisis, no tomes decisiones importantes en el punto máximo de la reacción. Busca un lugar tranquilo, expresa el dolor delante de Dios y contacta con alguien que no alimente la impulsividad. Luego reúne los datos y decide el siguiente movimiento. Fortalecerte en el Señor puede incluir llorar, dormir, pedir orientación y recuperar la capacidad de actuar sin descargar tu angustia sobre otros.
¿Qué reacción impulsiva necesitas detener para buscar primero fortaleza y claridad delante de Dios?
Retrasa durante una hora cualquier mensaje escrito desde la ira y utiliza ese tiempo para orar y ordenar los hechos.
Señor, fortaléceme cuando la pérdida me desborde y otros estén heridos. Guarda mis palabras, ordena mis emociones y guíame hacia una respuesta responsable y valiente. Amén.
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