22La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido á ser cabeza del ángulo.
23De parte de Jehová es esto: Es maravilla en nuestros ojos.
24Este es el día que hizo Jehová Nos gozaremos y alegraremos en él.
El Salmo 118 celebra la intervención de Dios después de una experiencia de rechazo y peligro. La piedra despreciada se convierte en la principal, una imagen que Jesús y los primeros cristianos aplicarán a su muerte y resurrección. Lo que parecía derrota se revela como la base de la obra salvadora de Dios. La cruz nos enseña a no interpretar nuestra vida solo desde la valoración inmediata de otras personas. Ser rechazado no siempre significa estar equivocado, y ser aceptado no siempre significa estar en la verdad. Busca la fidelidad antes que el aplauso. Hoy honra a alguien que suele ser ignorado y recuerda que Dios puede levantar lo que otros desechan.
¿Qué opinión ajena está determinando tu valor más que la mirada de Dios?
Reconoce públicamente el trabajo de una persona que suele pasar desapercibida y agradécele con sinceridad.
Señor, tú haces maravillas con lo que otros desechan. Afirma mi identidad en Cristo, líbrame de vivir para el aplauso y hazme valorar a quienes suelen ser ignorados. Amén.
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