3Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
4Para una herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni marchitarse, reservada en los cielos
5Para nosotros que somos guardados en la virtud de Dios por fe, para alcanzar la salud que está aparejada para ser manifestada en el postrimero tiempo.
6En lo cual vosotros os alegráis, estando al presente un poco de tiempo afligidos en diversas tentaciones, si es necesario,
7Para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual perece, bien que sea probado con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesucristo fuera manifestado:
8Al cual, no habiendo visto, le amáis; en el cual creyendo, aunque al presente no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorificado;
9Obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salud de vuestras almas.
Pedro escribe a comunidades dispersas y sometidas a pruebas, no a personas protegidas de toda incertidumbre. Su esperanza está viva porque depende de la resurrección de Jesús, no de la estabilidad social ni de la ausencia de dolor. La herencia futura da sentido al presente sin negar las lágrimas ni llamar deseable a la prueba. Cuando una dificultad examina nuestra fe, pueden aparecer preguntas legítimas y emociones contradictorias. No tenemos que fabricar entusiasmo. Podemos lamentar, buscar apoyo y seguir confiando poco a poco. La esperanza viva orienta nuestras decisiones: nos ayuda a rechazar el cinismo, a cuidar la fidelidad y a celebrar la gracia aun cuando el camino sea más difícil de lo esperado.
¿Qué decisión de hoy podría expresar esperanza en la resurrección en lugar de resignación o cinismo?
Escribe una frase sobre la esperanza que tienes en Cristo y compártela con alguien que atraviesa una semana difícil.
Dios y Padre de Jesús, gracias por la esperanza viva de la resurrección. Sostén mi fe en las pruebas, recibe mi tristeza y enséñame a vivir con una alegría honesta y perseverante. Amén.
Te llega por correo al empezar el día. Puedes darte de baja cuando quieras.