1Y HABIENDO entrado Jesús, iba pasando por Jericó;
2Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico;
3Y procuraba ver á Jesús quién fuese; mas no podía á causa de la multitud, porque era pequeño de estatura.
4Y corriendo delante, subióse á un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.
5Y como vino á aquel lugar Jesús, mirando, le vió, y díjole: Zaqueo, date priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa.
6Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso.
7Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador.
8Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto.
9Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.
10Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.
Zaqueo era jefe de recaudadores en Jericó y su riqueza estaba vinculada a una profesión que podía abusar de la gente. Jesús entró en su casa antes de que se conociera una reparación pública, y ese encuentro produjo un cambio visible. Zaqueo no se limitó a sentirse culpable: decidió compartir y restituir. La salvación alcanzó también su relación con el dinero y con las personas perjudicadas. La generosidad no puede utilizarse para tapar una injusticia que necesita reparación. Si has cobrado de más, ocultado información o aprovechado una posición, busca una forma concreta y proporcional de corregirlo. Puede requerir asesoramiento, una devolución o una conversación difícil. No prometas a la ligera; actúa con honestidad y acepta que reparar quizá no elimine todas las consecuencias, pero sí inicia un camino diferente.
¿Hay alguna persona o situación a la que debas reparar antes de presentar nuevas ofrendas?
Identifica una deuda ética concreta y escribe hoy el primer paso verificable para devolver, corregir o compensar.
Jesús, transforma mi relación con el dinero y con quienes he podido perjudicar. Dame valentía para reparar, humildad para escuchar y constancia para sostener cambios honestos. Amén.
Te llega por correo al empezar el día. Puedes darte de baja cuando quieras.