365 días con DiosUna mañana. Un encuentro.
Sábado, 28 de febrero de 2026 · otro día
Día59
CONOCER EL AMOR DEL PADRE

Nada puede separarnos

Romanos 8:31-39 RV1909

31¿Pues qué diremos á esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros?

32El que aun á su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

33¿Quién acusará á los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

34¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además está á la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

35¿Quién nos apartará del amor de Cristo? tribulación? ó angustia? ó persecución? ó hambre? ó desnudez? ó peligro? ó cuchillo?

36Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: Somos estimados como ovejas de matadero.

37Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó.

38Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

39Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Romanos 8:31-39. Paráfrasis original: Pablo afirma que ninguna acusación, dificultad, persecución o poder creado puede separar a quienes están en Cristo del amor de Dios manifestado en él.

Romanos 8 no termina prometiendo una existencia sin tribulación. Enumera angustia, persecución, hambre, peligro y espada, y declara que ninguna de esas realidades tiene la autoridad final para separarnos del amor de Cristo. La victoria consiste en permanecer sostenidos por ese amor, incluso cuando las circunstancias siguen siendo duras. Cierra este bloque haciendo memoria, no de una vida perfecta, sino de la fidelidad que te ha acompañado. Escribe una dificultad que todavía permanece y, al lado, una verdad que no cambia: en Cristo no estás abandonado. Comparte esa confesión con alguien de confianza y decide cuál será tu próximo acto de obediencia, aunque sea pequeño.

Para reflexionar

¿Qué circunstancia intenta convencerte de que estás solo o separado del amor de Dios?

Un paso para hoy

Escribe una carta breve de esperanza para ti mismo con la frase «Nada puede separarme del amor de Dios en Cristo» y léela en oración.

Oremos

Padre, gracias porque ninguna dificultad tiene la última palabra sobre tu amor. Afirma mi corazón en Cristo, ayúdame a perseverar y hazme llevar esperanza a quienes se sienten solos. Amén.

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365 días con Dios · José Daniel Pulido Betancor
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