17Luego la fe es por el oir; y el oir por la palabra de Dios.
Romanos 10:17 conecta la fe con el oír y el oír con la palabra de Cristo. La fe cristiana no se construye sobre deseos vagos ni sobre una confianza fabricada desde dentro; nace al recibir el anuncio de quién es Jesús y lo que Dios ha hecho en él. Por eso la escucha importa. Podemos estar rodeados de voces —noticias, opiniones, temores y publicidad— y terminar alimentando la fe equivocada en algo distinto de Cristo. Escuchar la Palabra incluye leerla con atención, recibir enseñanza fiel y permitir que el evangelio interprete nuestra culpa, nuestra esperanza y nuestro futuro. La fe crece cuando volvemos una y otra vez a la voz de Jesús, no cuando perseguimos novedades espirituales que desplazan el centro.
¿Qué voz está formando más tu manera de pensar que el mensaje de Cristo?
Aparta quince minutos para leer un pasaje sobre Jesús y escribe una verdad del evangelio que necesites recordar.
Señor Jesús, afina mis oídos para escuchar tu mensaje entre tantas voces. Haz crecer una fe arraigada en tu verdad y enséñame a responder con confianza y obediencia. Amén.
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