6Y pasando á Phrygia y la provincia de Galacia, les fué prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia.
7Y como vinieron á Misia, tentaron de ir á Bithynia; mas el Espíritu no les dejó.
8Y pasando á Misia, descendieron á Troas.
9Y fué mostrada á Pablo de noche una visión: Un varón Macedonio se puso delante, rogándole, y diciendo: Pasa á Macedonia, y ayúdanos.
10Y como vió la visión, luego procuramos partir á Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.
El equipo misionero tenía un propósito correcto, pero no toda puerta abierta en su imaginación era la dirección de Dios. El Espíritu cerró rutas y luego confirmó una nueva orientación. Lucas muestra un discernimiento comunitario: después de la visión, los creyentes conversan y concluyen juntos que Dios los llamaba a Macedonia. Nuestros planes también pueden necesitar ajustes sin que eso signifique fracaso. Una negativa, un retraso o una oportunidad que desaparece pueden invitarnos a escuchar mejor, revisar motivos y consultar a personas maduras en la fe. Vivir con propósito no consiste en forzar una ruta, sino en permanecer disponibles para que Dios redirija nuestros pasos hacia personas y lugares donde podamos servir fielmente.
¿Qué plan estás intentando sostener sin haber dejado espacio para que Dios lo redirija?
Consulta una decisión importante con una persona sabia y pídele que te ayude a distinguir deseo personal de dirección responsable.
Dios guía, libera mis planes de la rigidez. Dame humildad para aceptar puertas cerradas, discernimiento para reconocer tu dirección y disposición para servir donde mi presencia sea verdaderamente necesaria. Amén.
Te llega por correo al empezar el día. Puedes darte de baja cuando quieras.