22Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
23Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Lamentaciones nace en un contexto de ruina, dolor y pérdida; por eso sus palabras sobre la misericordia no son una negación ingenua del sufrimiento. En medio de la aflicción, el autor recuerda que la compasión del Señor no se ha agotado y que su fidelidad permanece cuando las circunstancias parecen desmentirla. Cada mañana no promete que todo será fácil, pero sí ofrece una nueva ocasión para recibir la gracia y caminar con Dios. A veces necesitamos distinguir entre cargar responsablemente con las consecuencias y condenarnos sin fin por nuestros errores. La misericordia nos permite confesar, aprender y volver a empezar. Al abrir los ojos hoy, no tienes que fabricar esperanza desde cero: puedes apoyarte en la fidelidad de Dios.
¿Qué culpa, temor o cansancio necesitas entregar hoy a la misericordia renovada del Señor?
Al comenzar el día, agradece a Dios por tres expresiones concretas de su misericordia y elige una conducta nueva que responda a esa gracia.
Padre fiel, gracias porque tus misericordias no se terminan. Ayúdame a recibir este día sin quedar atrapado en ayer, con humildad para aprender y esperanza para obedecerte. Amén.
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