9No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado.
10Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien á todos, y mayormente á los domésticos de la fe.
En el contexto de Gálatas, hacer el bien incluye restaurar con mansedumbre, compartir cargas y sembrar según el Espíritu. Pablo sabe que la fatiga puede convertir la generosidad en una obligación pesada. Por eso anima a perseverar, no desde una presión interminable, sino confiando en que Dios ve la siembra y sostiene el proceso. Recuperar el fervor también implica aprender a servir con límites sanos. No puedes atender todas las necesidades, pero sí puedes aprovechar la oportunidad que tienes delante. Elige hoy una persona concreta y haz un bien que requiera tiempo, no solo una reacción rápida. Después descansa sin culpa. Perseverar no significa ignorar tus límites, sino mantener el amor dentro de ellos.
¿Estoy confundiendo perseverancia con agotamiento, o estoy evitando una oportunidad concreta de hacer el bien?
Realiza una acción de ayuda que requiera al menos veinte minutos y decide de antemano cuándo descansarás después.
Padre, sostén mi ánimo cuando hacer el bien me canse. Enséñame a reconocer las oportunidades, cuidar mis límites y sembrar con paciencia, confiando en tu tiempo. Amén.
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